Riesgos químicos

Un producto químico es una sustancia inerte suspendida en la atmósfera que puede penetrar en el cuerpo humano afectando a la salud de los trabajadores.

La capacidad de una sustancia para causar efectos adversos sobre la salud se denomina toxicidad y depende de varios factores:
  • De la concentración de la sustancia en el ambiente de trabajo.
  • Del tiempo de exposición del trabajador a la sustancia.
  • De las características personales del trabajador (edad, sexo, condiciones biológicas, etc)
  • Del uso de sistemas de protección colectiva o equipos de protección individual.
Los contaminantes químicos se pueden presentar en forma sólida (polvo y humo), líquida (niebla y aerosoles) o gaseosa (gases y vapores). También hay que tener en cuenta que pueden penetrar en el organismo a través de:
  1. Vías respiratorias.
  2. Vía cutánea o dérmica (piel).
  3. Vía digestiva.
  4. Vía parenteral (llagas o heridas).
  5. Mucosa conjuntiva del ojo.
Respecto a los contaminantes químicos es importante:

-Conocer los límites de exposición profesional elaborados por el Instituto Nacional de Seguridad, Salud y Bienestar en el Trabajo (INSHT):
  • Valores límites ambientales (VLA): valores de referencia de concentración de agentes químicos en el aire que no suponen efectos adversos para los trabajadores que desarrollen su actividad en jornadas laborales ordinarias (8h/día).
  • Valores límite biológicos (VLB): concentración de un producto químico en un fluido biológico.
  • Lista de agentes químicos y cancerosos.
-Etiquetas de los productos químicos: información básica que recibe el usuario sobre los peligros del uso de tales compuestos y las precauciones que se deben tomar en su manipulación.

-Fichas de seguridad: información complementaria a la contenida en la etiqueta, orientada a usuarios profesionales de sustancias químicas.

Agentes químicos
Riesgos y efectos
Medidas preventivas
Anestésicos y narcóticos: actúan como depresores del sistema nervioso central, por ejemplo, los barnices.
Producen somnolencia, pérdida de reflejos y del conocimiento.
-Eliminación de las fuentes de peligro o sustitución de las sustancias peligrosas por otras menos tóxicas.


-Análisis de las etiquetas.


-Ventilación.


-Encerramiento del proceso.


-Limpieza.


-Utilización de métodos húmedos de trabajo (reducen la aparición de contaminantes en forma de polvo).


-Protección individual.


-Vigilancia de la salud.
Tóxicos pulmonares: se depositan en los tejidos pulmonares produciendo su destrucción, por ejemplo, el polvo.
Silicosis (polvo de sílice), siderosis (hierro), asbestosis (asbesto).
Asfixiantes: impiden el suministro de oxígeno al organismo, por ejemplo, el hidrógeno.
Pérdida de conocimiento, asfixia.
Corrosivos: en contacto con los tejidos vivos, ejercen una acción destructiva sobre estos, por ejemplo, los ácidos.
Dermatitis, eritema y quemaduras.
Irritantes: sustancias no corrosivas que en contacto breve, prolongado o repetido con la piel o las mucosas provocan inflamación, por ejemplo, el amoniaco.
Diversos trastornos: eritema, quemaduras, sarpullido, alergias.
Sensibilizantes o alérgicos: ocasionan una reacción de hipersensibilidad, por ejemplo, las fibras sintéticas.
Dermatitis, asma, erupciones cutáneas.
Carcinogénicos: por inhalación, ingestión o penetración cutánea, por ejemplo, el plomo.
Producen un desarrollo o crecimiento desordenado de las células (cáncer).
Mutagénicos: por ejemplo, los disolventes.
Pueden producir alteraciones genéticas hereditarias.
Teratógenos: por ejemplo, la talidomida.
Malformación congénita del feto.


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